La receta que cruzó estados y se quedó en Mazatlán: los Esquites de Sabores de Glenis y Esteban en la Flores Magón
Una receta de Peña de Bernal, adaptada al gusto local, que en dos años se volvió recomendación de boca en boca y hoy es un negocio que genera empleo en su comunidad. Los esquites de sabores son ya una parada obligada en el sector Flores Magón


Una receta original de Peña de Bernal, Querétaro, tropicalizada al estilo sinaloense, con el corazón pata salada ha resultado en un negocio que en dos años se ha posicionado en el gusto de los mazatlecos.
Los esquites de sabores, son el emprendimiento de una familia comerciante por tradición del sector Flores Magón de Mazatlán, que decidió probar suerte con un antojito muy conocido en todo México, pero preparado como lo hacen en el centro del país.
Glenis Coronado Zamora y su esposo Esteban Osuna, platican en entrevista con Tus Buenas Noticias que conocieron los esquites durante una visita a Querétaro, donde vive la hermana de Glenis con su familia. 
Durante ese viaje fueron a Peña de Bernal, un pueblo mágico donde la gastronomía regional es un gran atractivo y donde probaron los esquites de diferentes sabores, receta que los dejó maravillados.
“Y surgió esta idea de que nos trajéramos los esquites a Mazatlán porque aquí no los conocían, esa tradición es de allá, que son los esquites de sabores, entonces pedimos la receta y nos la trajimos”, recuerda.
Glenis, que nació en una familia dedicada al comercio, vio la oportunidad de emprender, además de aprovechar la materia prima que ya tenían en casa, pues el negocio de la familia son las tortillerías y ellos mismos producen el maíz que utilizan.
Así que de regreso a Mazatlán pusieron manos a la obra, instalaron una pequeña carpa en la esquina de la Avenida Tulipán y la calle Azucena de la colonia Flores Magón, justo afuera de la tortillería de la mamá de Glenis.
Tuétano, costilla, tocino y camarón
Prepararon la receta de los esquites, empezaron con poco producto, pero con mucho entusiasmo y ganas de que su emprendimiento fuera exitoso. Así, en agosto de 2024 nacieron los “Esquites de Sabores” en Mazatlán.
Al principio la clientela era poca, a los mazatlecos, acostumbrados a los elotes en vaso, cocidos y acompañados solo con crema, queso, salsa y algunos toppings, les parecía extraño el nombre y la receta, pues los esquites son de tuétano, costilla de puerco y otros ingredientes. 
“Pusimos una carpita, empezamos con cincuenta elotes, un kilo de tuétano y medio kilo de costillita de cerdo, la gente decía ¿qué es eso? Y yo les decía que se dieran la oportunidad de probarlo, poco a poco la gente fue aceptándolo, diciendo ¡qué rico! y esa ha sido la mayor publicidad, la recomendación de boca en boca”, señala Glenis con orgullo.
Pronto los esquites de sabores conquistaron los paladares de la comunidad del sector Flores Magón y de gran parte de la ciudad.
Los sabores de tuétano y costilla de puerco fueron, desde el principio, los más pedidos, pero también hay de tocino y camarón. En el menú también están los esquites tradicionales, elotes enteros y combinaciones con frituras, todos con un toque especial muy mazatleco.
“Fue una novedad porque aparte están riquísimos, son estilo Peña de Bernal, pero nosotros lo tropicalizamos al estado de Sinaloa, porque allá no usan crema ni chipotle pero creo que toda esa mezcla hizo un contraste bien rico”, asegura.
Emprendimiento exitoso que contribuye al desarrollo de su comunidad
Para Glenis y Esteban, que antes de los esquites habían vendido otros productos como elotes asados y fruta por las calles de la colonia Flores Magón, los Esquites de Sabores han abierto la posibilidad de ser emprendedores exitosos, pero también de generar empleo en su comunidad. 
En su negocio trabajan familiares y vecinos, que hoy tienen un empleo cerca de sus hogares en un ambiente de confianza, con personas cercanas y amables.
Ese, señala Esteban, es su éxito y continuar generando ese crecimiento en su entorno, es su principal objetivo.
“La mayoría de los que trabajamos aquí somos familia, mi mamá es la chef la mano maestra de esto, aquí trabajan mis sobrinas, algunas vecinas, y nosotros que administramos el negocio, nuestra meta seguir creciendo para que todos estén bien, contentos”, asegura la pareja.
Hoy el local de la tortillería de la mamá de Glenis se ha convertido en el comedor de los Esquites de Sabores, que pasó de una pequeña carpa a ocupar un espacio más grande en la misma esquina y de vender 50 elotes a vender 50 kilos de esquites en un día.
Para Glenis el siguiente paso es llegar con los Esquites de Sabores a la zona turística de Mazatlán, para que los visitantes también puedan probar su producto y enamorarse del toque sinaloense en este antojito del centro del país.
“Para mí la meta es expandir el negocio porque la Flores Magón para muchos es un punto retirado, entonces yo quisiera abrir otro punto de venta más cerca del malecón, de la zona turística, porque nos sigue mucha gente de fuera en las redes sociales, esa es mi meta, crecer como empresaria”, dice convencida.

La historia de Glenis y Esteban muestra cómo una tradición gastronómica puede convertirse en una oportunidad local: los “Esquites de Sabores” no solo cambiaron el menú de Mazatlán, también abrieron empleo y fortalecieron la economía familiar en la colonia Flores Magón.
Hoy, el reto es claro y medible: escalar el negocio con un nuevo punto de venta en la zona turística, mantener la calidad que ganó la recomendación de boca en boca y aprovechar la conversación que ya existe en redes.
Glenis y Esteban convirtieron una receta conocida en una idea propia, la adaptaron al gusto sinaloense y, con trabajo en familia y constancia, lograron posicionarse en el corazón de su comunidad. 
Su historia recuerda que emprender no es solo vender: es generar oportunidades, crear empleo y demostrar que las buenas ideas, cuando se atienden con amor y visión, pueden crecer hasta convertirse en un proyecto con futuro.









