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Bajo el cielo de Mazatlán: el telescopio artesanal de David Castellanos que une a la comunidad

A través de la observación astronómica, David Castellanos busca contagiar a las nuevas generaciones el asombro por el "milagro de la vida" y nuestro lugar en el cosmos, cada noche comparte su pasión por los astros con decenas de personas que miran al cielo a través de su telescopio

19 abril, 2026
David Castellanos construyó su propio telescopio con el que comparte su pasión por la astronomía con decenas de mazatlecos cada noche en un parque del sector Las Mañanitas
David Castellanos construyó su propio telescopio con el que comparte su pasión por la astronomía con decenas de mazatlecos cada noche en un parque del sector Las Mañanitas

La curiosidad de un niño al mirar hacia el cielo y ver la luz de las estrellas se convirtió con los años en la inspiración para construir un telescopio y poder compartir la pasión por la astronomía con una comunidad en Mazatlán.

David Castellanos, originario de San Blas Nayarit, es hoy un personaje conocido en el puerto por haber construido su propio telescopio e instalarlo todas las noches en un área verde al norte de la ciudad para que niños y adultos puedan observar el cielo.

David recuerda que muy pequeño su curiosidad sobre los astros se incrementó desde un día que, al haber un apagón, pudo ver la vía láctea en el cielo mientras las calles estaban completamente oscuras por la ausencia de luz eléctrica.

La primera imagen que despertó en David la curiosidad por la astronomía fue la de la Vía Láctea en el cielo nocturno de San Blas, Nayarit
La primera imagen que despertó en David la curiosidad por la astronomía fue la de la Vía Láctea en el cielo nocturno de San Blas, Nayarit

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“Salí a la calle y me tocó ver la vía láctea y sí había escuchado de ella, pero no sabía bien qué era yo solo veía una mancha en el cielo de pura luz y sí me sorprendí mucho, eso fue en San Blas Nayarit”, recuerda.


Después el pequeño comenzó a usar unos binoculares de su papá para ver la luna y sus cráteres, lo que le causaba asombro y lo hacía querer conocer cada vez más sobre lo que hay más allá de la tierra.

David empezó a buscar todo lo que pudiera darle más información astronómica: programas, revistas y el conocimiento de los adultos de su comunidad.

“Me tocó ver los programas de Carl Sagan de la serie Cosmos, era la primera vez que al público se le daba a conocer detalles de ciencia y de todo lo que ocurre en el espacio, eso fue como si yo anduviera perdido y encontré mi religión y de ahí para acá empecé a voltear a ver el cielo, escuchaba a las personas cómo le llamaban a las estrellas, la gente que iba a pescar contaba relatos que veían muchas luces cuando andaban trabajando”, dice emocionado.


Desde pequeño David Castellanos cultivó su interés por los astros hasta lograr construir su propio telescopio para observar el cielo
Desde pequeño David Castellanos cultivó su interés por los astros hasta lograr construir su propio telescopio para observar el cielo

De la electrónica a la astronomía la historia de David en Mazatlán

En su juventud David emigró de San Blas a Mazatlán, para estudiar electrónica en la universidad, aunque su pasión siempre fue la astronomía y continuaba aprendiendo sobre ella, se inclinó por una carrera que le permitiera trabajar en un taller familiar.

“Compraba la revista Muy Interesante que hablaba de ciencia y del espacio, siempre la curiosidad me acompañó y siempre quise tener un telescopio, estudié electrónica, mi hermano tenía un taller y eso me llamó la atención a eso me dediqué buen tiempo”, relata.


Del taller familiar David pasó a trabajar en los sistemas eléctricos de la flota camaronera en Mazatlán, donde trabajó hasta que la crisis del sector lo permitió, al escasear el trabajo decidió emplearse en una compañía en el área de vigilancia.

Durante toda su trayectoria laboral David persistió en su interés por el cielo y los astros, pero fue hace tres años que decidió invertir en la compra de un telescopio lo que en su trabajo le pagaron de utilidades.

Al tener la oportunidad de hacer la compra en línea, David decidió encargar un telescopio que le permitiera ver con claridad los planetas y ciertos detalles de ellos que le llamaban la atención, así como galaxias y nebulosas.

Al no poder comprar un telescopio David se propuso construir de manera artesanal su propio telescopio, proceso que le llevó 2 años
Al no poder comprar un telescopio David se propuso construir de manera artesanal su propio telescopio, proceso que le llevó 2 años

Decidió adquirir un telescopio con un costo de 8 mil pesos, pero el costo se elevaba bastante por los gastos de importación.

“Yo quería compra un telescopio ya construido, pero cuando lo mandé comprar con las utilidades que me pagaron, de 8 mil pesos que deposité me dijeron que se incrementaba a 12 mil pesos por gastos de importación y en ese momento no tenía más para invertir, así que decidí construir mi propio telescopio”, señala.


Ventana al infinito: el telescopio artesanal de David Castellanos

A partir de entonces David empezó a trabajar en sus ratos libres en su propio telescopio. Literalmente aprendió cómo construirlo viendo videos en YouTube, compró las piezas, lentes y espejos en línea y el proceso tardó aproximadamente 2 años.

“Planeé cómo armarlo en año y medio investigué como lo iba a hacer y qué tipo de lente iba a comprar, me di la idea, vi videos, me tardé año y medio en elegir el telescopio que quería armar y me tomó otros seis meses el armado”, asegura.


David no solo quiere observar el cielo, los planetas, estrellas y nebulosas, quiere compartir con la comunidad las maravillas de la astronomía
David no solo quiere observar el cielo, los planetas, estrellas y nebulosas, quiere compartir con la comunidad las maravillas de la astronomía

Para 2023 David tenía su telescopio listo y entonces pudo por fin disfrutar de la observación del cielo que siempre había sido su mayor interés, pudo ver la luna, los planetas, las nebulosas y las galaxias, pero decidió no quedarse con la experiencia para él solo.

En 2024, aunque todavía estaba aprendiendo a calibrar el telescopio, David decidió instalarlo en un pequeño parque ubicado sobre la Avenida Jacarandas en el sector de Las Mañanitas para que las personas pudieran ver las estrellas.

En esa primera ocasión solo estuvo unos días con su telescopio en el parque, el 8 de abril de ese año pudo observar con su familia el eclipse total de sol, cuyo mejor punto de observación fue Mazatlán, una experiencia que recuerda con fascinación.

Con su telescopio David y su familia observaron, con la debida protección, el eclipse total de sol del 8 de abril de 2024
Con su telescopio David y su familia observaron, con la debida protección, el eclipse total de sol del 8 de abril de 2024

“Compré un filtro de papel lo recorté, le puse dos cartones, se lo adapté a mi telescopio en la parte de arriba y compré un filtro de rayos ultravioleta para el lente para poder observar el eclipse con mi familia, la familia de un amigo y todos los que iban pasando”.


En 2025 David regresó al parque por las noches unas semanas, pero es hasta este 2026 que decidió hacerlo de manera más constante para que las personas interesadas en la observación puedan acudir a usar el telescopio con su ayuda.

Compartiendo la pasión de la gastronomía con la comunidad

En la esquina del área verde David instala el telescopio a las 8:00 pm y un pequeño letrero donde anuncia las maravillas que se pueden observar, por un costo de 20 pesos.

Cada noche a partir de las 8:00 pm decenas de personas acuden al parque donde David instala su telescopio, para observar los astros
Cada noche a partir de las 8:00 pm decenas de personas acuden al parque donde David instala su telescopio, para observar los astros

“Ahora ya me estoy poniendo más constante y parte de las ganancias las uso para hacer mejoras en mi telescopio, ahorita ya me estoy exigiendo más para ver los detalles de los planetas porque sí Jupiter se ve y se ven las lunas como estrellitas pero no se ven con detalles y ya no me convencen, quiero verlos más claros, hay una mancha roja que sí la he visto pero muy tenue así es que quiero que se vea clara, nítida”, dice convencido.


David ya planea qué nuevo lente va a comprar para adaptarlo al telescopio y asegura que al igual que él las personas quedarán maravilladas cuando puedan ver el cielo con más claridad.

Más allá de su propio hobbie, la astronomía es para David una manera de mostrar a la comunidad el milagro de la vida en nuestro planeta, recuerda que de niño quería saber qué tan lejos había otra civilización como la nuestra.

“Ahora me doy cuenta de que estamos muy lejos, que somos un milagro, tener un planeta que tenga una temperatura más o menos estable todo el año no en cualquier lugar del universo se da, en otros planetas se puede desarrollar la vida pero no así como nosotros la conocemos”, expresa emocionado.


David se refleja en todos los niños que llegan emocionados a ver la luna a través de su telescopio y le llena de satisfacción brindarles el medio para que conozcan un poco más del universo.

Niños y adultos se acercan para admirar el cielo nocturno de Mazatlán desde el telescopio artesanal de David Castellanos
Niños y adultos se acercan para admirar el cielo nocturno de Mazatlán desde el telescopio artesanal de David Castellanos

Al final, el telescopio de David es mucho más que una estructura de lentes y espejos; es un puente hacia el conocimiento.

Con cada niño que se acerca a mirar el firmamento, él no solo comparte un pasatiempo, sino que está facilitando el acceso a la ciencia y recordándonos que, a veces, para iluminar el futuro de una comunidad, solo hace falta mirar hacia arriba y compartir el asombro.

Hoy, aquel niño que quedó maravillado con las estrellas en San Blas ha logrado convertir una esquina de Mazatlán en un aula abierta bajo las estrellas.

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