Entre pan dulce y el amor por su mamá, Lourdes encontró una nueva oportunidad con la Panadería Las Flores desde Santa Anita
Lourdes Bastidas atiende un punto de venta de pan en La Conquista, una actividad que le permite generar ingresos mientras cuida a su mamá de 92 años


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Culiacán, Sinaloa.- Desde hace meses, las tardes de Lourdes Bastidas transcurren entre charolas de pan recién horneado, vecinos de La Conquista que ya la saludan por su nombre y el cuidado constante de su mamá de 92 años.
Lo que comenzó como una necesidad de encontrar un trabajo flexible, hoy también se ha convertido en un pequeño emprendimiento familiar que le ha devuelto tranquilidad y compañía.
Y es que de lunes a sábado, Lourdes atiende un punto de venta de pan de 1:00 de la tarde a 9:00 de la noche por el boulevard Santa Anita sin falta por lo cual ya todos los vecinos huelen el pan recién hecho en cuanto llega a su casa.
Ahí ofrece conchas de vainilla, chocolate y fresa, además de empanadas de piloncillo, cajeta, calabaza, guayaba y piña. También venden pan pizza y pan relleno, opciones que poco a poco se han ganado el gusto de quienes viven por el sector.
“Nos ha ido muy bien, gracias a Dios”, comparte con una sonrisa. "Muchas personas ya identifican el negocio como “el de las motos”, por el método de venta de la Panadería Las Flores por todo Culiacán", menciona orgullosa.
El emprendimiento empezado por el sobrino de Lourdes, le brindo a ella la oportunidad ideal para cuidar a su mamá, al mismo tiempo que acerca el producto del emprendimiento familiar a más personas. Las piezas cuestan 18 pesos y el pan pizza 23.

Un emprendimiento 100% familiar
Sin embargo, detrás de cada venta hay mucho más que un negocio: hay una historia de familia, cuidados y apoyo mutuo. Antes de comenzar en este proyecto, Lourdes trabajaba en una tienda naturista. Pero la situación de su mamá la llevó a buscar algo distinto.
Su sobrino al ser el dueño del emprendimiento la Panadería Las Flores la apoyó a poner su punto de venta, ya que hace dos años, la señora sufrió una caída que le provocó fracturas en la cadera. Aunque fue operada, ya no pudo volver a caminar, por lo que requiere atención constante.
Yo necesitaba trabajar por la tarde para poder atenderla en la mañana”, cuenta.
Fue entonces cuando decidió pedirle ayuda a su sobrino para integrarse al negocio familiar. Él no dudó en apoyarla.
Lourdes tiene 55 años y asegura que, aunque sus cinco hermanos también están pendientes de su mamá, ella es la única mujer, por lo que gran parte del cuidado diario recae en sus manos.
Aun así, reconoce que no está sola. Los vecinos del sector, donde vive desde hace 14 años, también se han convertido en parte importante de esta nueva etapa. Antes casi no convivía con ellos por la rutina entre el trabajo y la casa, pero ahora todo cambió.
Me han apoyado mucho, de verdad”, dice emocionada.
Entre panes recién hechos, jornadas tranquilas y el amor incondicional hacia su mamá, Lourdes encontró una forma de salir adelante sin dejar de cuidar a quien más lo necesita.
Porque a veces los nuevos comienzos llegan así: sencillos, cálidos y con aroma a pan dulce recién horneado.
Productos que ofrece Lourdes en su punto de venta:
- Conchas de vainilla
- Conchas de chocolate
- Conchas de fresa
- Empanadas de piloncillo
- Empanadas de cajeta
- Empanadas de calabaza
- Empanadas de guayaba
- Empanadas de piña
- Pan pizza
- Pan relleno





