¿Quieres resumir esta nota?

Para Ti

Al recorrer el tianguis de la colonia Flores Magón, en Mazatlán, es probable que te encuentres con un puesto que irradia una energía distinta. Es el espacio de Mirza de Jesús López Beltrán, una mujer cuya historia como emprendedora inició prácticamente a la par de este emblemático tianguis.

“Yo tengo vendiendo aquí 24 años, desde que el tianguis estaba en la explanada de la plazuela; de hecho, fui una de las fundadoras, yo vivía aquí en la Flores Magón”, relata, marcando el inicio de un camino que ha sido, ante todo, una lección de persistencia.


Mirza comenzó con poco, pero con una visión clara de subsistencia. “Empecé cuando acababa de tener a mi primer bebé y la ropita que ya no le quedó, y la que ya no me quedó a mí del embarazo, fue la primera ropa que traje a vender”, recuerda.

Aquel primer "inventario" no solo fue su capital inicial, sino el punto de partida de un negocio que creció gracias a las redes de apoyo vecinal y familiar: “Después, ya mi familia me daba o mis amigas me empezaban a vender su ropa y la traía al tianguis”, explica.

Las primeras ventas de Mirza fueron de ropa de su primer bebé, hoy su giro es la ropa para dama
Las primeras ventas de Mirza fueron de ropa de su primer bebé, hoy su giro es la ropa para dama

El arte de crecer

El crecimiento de Mirza ha sido orgánico y metódico. De aquel primer puesto improvisado sobre el pavimento, sobre una sábana, hoy trabaja en dos espacios del tianguis, en los que con carpas y mesas se ayuda a acomodar su mercancía para ofrecerla a los clientes.

“Yo empecé poniendo una sábana en el piso, después me traje una sombrilla y una mesa; al tiempo ya empezamos con carpas. Al principio era nada más un espacio y ahora tengo dos espacios juntos”.


Esta expansión no fue obra de la casualidad, sino del esfuerzo constante y las ganas de sacar adelante a sus hijos. Mirza es, por mucho, la comerciante más disciplinada de su pasillo.

“Al tianguis llego a las tres de la mañana para que la camioneta pueda entrar hasta mi lugar y descargar todo; me voy hasta la una de la tarde, igual esperando a que se vayan los demás para poder cargar. Soy la primera que llega y la última que se va prácticamente”, dice orgullosa.


Adaptarse para sobrevivir: El salto al mundo digital

Mirza es una emprendedora nata que comprendió que, si el cliente no puede llegar al tianguis, ella debía buscar al cliente.

Además de su puesto en el Tianguis, Mirza realiza ventas en línea para mantenerse activa toda la semana
Además de su puesto en el Tianguis, Mirza realiza ventas en línea para mantenerse activa toda la semana

Así que, de la venta en el tianguis y un pequeño local en casa, decidió aventurarse en redes sociales, donde paso a paso a aprendido a atraer a más clientela.

“Vengo los tres días que se pone el tianguis: martes, jueves y domingos. Pero el resto de la semana vendo por redes sociales, WhatsApp y Facebook; estoy empezando a hacer videos en TikTok y en mi casa tengo un local también, que abro cuando tengo tiempo”.


Esta estrategia multicanal le permite mantenerse relevante a pesar de los vaivenes económicos, que en el último año han afectado a todos los comerciantes del municipio.

Mirza, reconoce en la venta de ropa un negocio noble, que bien administrado ha sido una opción para vivir tranquila y darle sustento a los suyos.

“La venta de ropa es un buen negocio, yo de aquí he sacado adelante a mis tres hijos y me he sabido administrar, aunque a veces las ventas bajan, como en el último año que la violencia nos ha pegado a todos, pero aquí estamos al pie del cañón”.


Una vida, tres hijos y un futuro compartido

Lo que más conmueve de la trayectoria de Mirza no son los números de sus ventas, sino el impacto humano. Sus tres hijos han crecido viendo el esfuerzo diario de su madre.

“A los tres los he mantenido gracias a la venta de ropa en el tianguis y todos han venido conmigo desde chiquitos”, comenta con el orgullo de quien ha cumplido una misión vital.


La venta de ropa le ha dado a Mirza la posibilidad de mantener a sus hijos y crecer como emprendedora
La venta de ropa le ha dado a Mirza la posibilidad de mantener a sus hijos y crecer como emprendedora

Mirza es, además, una empresaria que entiende la competencia no como una amenaza, sino como parte de la diversidad del comercio en el puerto.

“El sol sale para todos. Aquí muchos vendemos ropa, pero todos tenemos diferentes gustos, cada quien tiene sus clientes”.


Para ella, el abastecimiento también es una ruta que ha aprendido a dominar: “La ropa que vendo es de pacas que me llegan a domicilio, a veces voy a Tijuana también a surtirme, pero las pacas me llegan de Monterrey, Tijuana y Guadalajara”.

El futuro se teje día a día

Hoy, Mirza vive un presente dinámico: atiende su casa, gestiona pedidos por redes, surte sus dos puestos en el tianguis y sigue fidelizando a sus clientas.

“Los días que no vengo atiendo mi casa y publico la ropa en redes, así puedo atender a las clientas que van y ven la ropa, allá también les vendo”.


Su historia es una invitación a mirar a los tianguistas no como comerciantes del pasado, sino como agentes de economía local que, con un celular en la mano y una actitud inquebrantable, siguen siendo el motor de ciudades como Mazatlán.

Mirza López Beltrán no solo vende ropa; vende la certeza de que, con trabajo y adaptabilidad, siempre hay una forma de seguir adelante.

Imagen 1
Imagen 2
Imagen 3
Imagen 4
Imagen 5
Imagen 6
Imagen 7
Imagen 8
Imagen 9
Preguntas y respuestas
Eunice Arredondo
Eunice Arredondo

Licenciada en periodismo con más de veinte años de experiencia en el ámbito de la comunicación, como reportera, conductora de noticias y jefa de información. Actualmente enfocada en el periodismo constructivo y de soluciones, alentando una conversación inspiradora para una ciudadanía más pacífica y participativa.

Ver más notas de Eunice Arredondo →