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Culiacán, Sinaloa.- A sus 20 años, mientras estudia Administración y Finanzas, Darko Palazuelos Hernández decidió transformar su gusto por el té en una oportunidad para emprender.
En octubre del año pasado puso en marcha Blas Tea, un negocio de té artesanal que comenzó entre pruebas caseras y hoy busca abrirse camino en distintos puntos de Culiacán.
La idea no nació de un plan empresarial elaborado ni de una experiencia previa en la preparación de bebidas. Darko ya había comercializado anteriormente un producto similar, pero fue durante las vacaciones de verano el año pasado cuando decidió experimentar con sus propias recetas.

“Empecé a hacer la receta y todo desde mi casa”, recuerda para Tus Buenas Noticias.
Lo que siguió fue un proceso de aprendizaje basado en prueba y error. Sin conocimientos previos de cocina o elaboración de bebidas, comenzó a experimentar con ingredientes, cantidades y sabores hasta encontrar una fórmula que pudiera convencer tanto a él como a sus futuros clientes.
Escuchar al cliente para mejorar la receta
Los primeros pasos de Blas Tea ocurrieron en bazares, donde Darko no solo encontró un espacio para vender, sino también un laboratorio para conocer las preferencias de quienes probaban su producto.
Ofrecía muestras y preguntaba a las personas qué les gustaba y qué cambiarían. Con esas opiniones fue modificando las recetas, especialmente la del té de jazmín, hasta encontrar un equilibrio entre sabor y frescura.
En ese proceso también recibió asesoría de una química, quien le compartió recomendaciones para manejar adecuadamente algunos materiales y cuidar la elaboración del producto.
Para Darko, una de las principales enseñanzas de este camino ha sido entender que un emprendimiento no consiste únicamente en esperar que las personas se adapten a lo que se ofrece.
“Tú tienes que adaptarte a las personas, no ellas a tu producto”, resume.
Esa filosofía se convirtió en parte de la identidad de Blas Tea: observar, escuchar, corregir y volver a intentar. Y le ha funcionado.

Dos sabores, dos formas de disfrutar el té
Actualmente, Blas Tea ofrece té negro y té de jazmín, dos alternativas con características diferentes.
El té de jazmín tiene un perfil más refrescante, pensado para acompañar un día caluroso o un snack. El té negro, en cambio, presenta un sabor más intenso y Darko lo considera especialmente adecuado para acompañar una comida.
Aunque reconoce que muchas personas pueden sentir cierta reserva hacia el té negro por no ser una bebida tan habitual, asegura que la respuesta de quienes se animan a probarlo ha sido positiva.
De hecho, cuenta que alrededor del 90 por ciento de quienes prueban ambas opciones terminan prefiriendo el té negro.
Para Darko, sin embargo, el sabor es apenas una parte de la experiencia. También considera importante cuidar la presentación, porque un producto debe llamar la atención desde el momento en que una persona lo encuentra entre otras opciones.
De los bazares a más de 20 restaurantes
El crecimiento de Blas Tea ha sido gradual. Después de comenzar en bazares, Darko empezó a tocar puertas en restaurantes y actualmente su producto tiene presencia en más de 20 establecimientos de Culiacán.
Su distribución alcanza sectores como Santa Fe, Pradera Dorada, Barrancos y Terranova, mientras comienza a explorar también su incorporación en tiendas de abarrotes.
El recibimiento, asegura, ha sido una de las mayores motivaciones para continuar.
Algunos clientes incluso han regresado específicamente a buscar el té después de haberlo probado, una respuesta que para el joven emprendedor representa una señal de que el esfuerzo detrás de cada botella está encontrando eco entre los consumidores.
Emprender mientras estudia
Para Darko, el principal reto está en combinar sus responsabilidades como emprendedor con las de un estudiante universitario.
Actualmente, él mismo realiza la producción y las entregas. Para organizarse, destina determinados días de la semana a elaborar el producto y otros a repartirlo de acuerdo con las zonas donde tiene clientes.
La experiencia de estudiar Administración y Finanzas también le permite relacionar lo aprendido en las aulas con las necesidades de su negocio.
Antes de Blas Tea ya había incursionado en el emprendimiento mediante el diseño y venta de playeras, proyecto que recientemente retomó.
Ahora, su objetivo es seguir haciendo crecer el negocio. Actualmente produce en un espacio acondicionado dentro de su casa, pero trabaja para trasladar la elaboración a un lugar independiente que le permita separar completamente la producción.
Su familia también ha sido parte del camino. Además de respaldar el proyecto, algunos de sus integrantes se han convertido en clientes.
A poco de cumplir un año con Blas Tea, Darko reconoce que emprender le ha enseñado que ningún producto está terminado del todo.
Para él, siempre existe algo que puede mejorarse: una receta, una presentación, una estrategia o la manera de atender al cliente.
Y quizá esa sea una de las claves de su historia: a los 20 años, Darko no esperó a tener todas las respuestas para comenzar. Empezó desde casa, aprendió sobre la marcha y convirtió cada comentario de sus clientes en una oportunidad para mejorar.
Así, una bebida que comenzó como un experimento durante unas vacaciones se ha transformado en un proyecto con presencia en restaurantes de Culiacán y, sobre todo, en una experiencia que le está enseñando a construir su propio camino como emprendedor.















