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“México no es un titular”: la carta de una estadounidense que vive en San Miguel de Allende

Tras los hechos violentos en Jalisco, una residente estadounidense de 82 años que vive en San Miguel de Allende escribió una carta que desafía la narrativa del miedo. Su mensaje invita a mirar más allá de los titulares y reconocer la dignidad y humanidad del país.

28 febrero, 2026
VA
Por VA
Una estadounidense en México rompe el relato del miedo.
Una estadounidense en México rompe el relato del miedo.

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CARTA DE UNA ESTADOUNIDENSE RESIDENTE EN MÉXICO

Un amigo me envió este mensaje.
Lo escribió un estadounidense de 82 años que vive en San Miguel de Allende.

Hoy me desperté pensando en la historia que se contará al norte de la frontera tras lo ocurrido ayer en Jalisco.

Y sentí un dolor familiar.

Porque una vez más, México quedará reducido al miedo.

A titulares.

A una sola herida en un cuerpo de 130 millones de personas.

Este país no es un titular.

Es gente.

Son agricultores que se levantan antes del amanecer y alimentan a sus comunidades.

Artistas que pintan paredes con color y memoria.

Maestros que forjan futuros en aulas abarrotadas.

Familias que atienden a los ancianos con ternura.

Profesionales, obreros, comerciantes, curanderos, padres, hijos.

Personas que aman con fervor y viven a viva voz.

Sí, el cártel existe.

Sí, este país es imperfecto.

Como lo es cada nación.

Como lo es la de la que vengo.
Pero la violencia no es el alma de México.

La comunidad sí lo es.

En mi vida diaria veo inclusión.

Veo vecinos cuidándose unos a otros.

Veo valores arraigados en la familia, el respeto y la responsabilidad compartida.

Veo alegría en los momentos más sencillos... la comida que se pasa en la mesa, la música en la calle, las risas que resuenan en las plazas.

México no es una sola historia.

Son miles de culturas, idiomas, tradiciones e identidades.

Son raíces indígenas y sueños modernos que conviven.

Es complejidad, contradicción y belleza, todo a la vez.

La narrativa que se promueve en Estados Unidos a menudo ignora esto por completo.

Reemplaza la curiosidad por el miedo.

Alimenta el racismo y los privilegios.

Aplana un país vivo y palpitante, convirtiéndolo en algo pequeño y aterrador.

Pero quienes elegimos construir una vida aquí lo sabemos mejor.

Elegimos el amor sobre el miedo.

Elegimos la comunidad sobre el aislamiento.
Elegimos un lugar donde la gente aún se saluda, aún se reúne, aún se preocupa.

México no es un lugar para ser advertido.

Es un lugar para ser comprendido.

Para ser respetado.

Para ser celebrado.

Y seguiré contando esta historia...

no la del peligro,

sino la de la dignidad, la conexión y la humanidad.

Porque este país merece ser visto por lo que realmente es:

hermoso, diverso, resiliente y profundamente vivo.

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