Con 80 pesos y mucha fe, Lourdes Cárdenas convirtió sus empanaditas en un negocio familiar desde la colonia Rubén Jaramillo en Culiacán
Lo que comenzó como el deseo de pasar más tiempo con su hijo se transformó en “Elohim Yire”, un emprendimiento de empanadas y bollitos que hoy une a toda su familia y recorre colonias de Culiacán


Hace más de 12 años, sin experiencia, sin horno propio y con apenas 80 pesos, Lourdes Cárdenas decidió aprender a hacer pan para poder generar ingresos sin alejarse de su hijo pequeño. Lo que inició como una necesidad personal se convirtió en una historia de constancia y fe.
El punto de quiebre llegó un Día de las Madres, cuando su esposo le regaló una estufa con horno. Con esa herramienta y una pequeña inversión en moldes y capacillos, realizó su primera prueba de bollitos, y desde entonces comenzó a venderlos a la hora de salida del kínder.
Me despojé en ese tiempo de 80 pesos para comprar unos moldes… y me salieron muy bien", cuenta con emoción de recordarlo.
Hoy, su emprendimiento “Elohim Yire” —que significa “Dios proveerá”— es una marca conocida en varias colonias. Lourdes afirma que invirtió poco, pero el resultado fue multiplicado con esfuerzo y fe.
Actualmente, sus productos más solicitados son las empanaditas de cajeta y piña, además de bollos de zanahoria y vainilla. En temporada también elabora roscas de Reyes, pan de mujer y donas, aunque sus clientes ya la identifican principalmente por sus empanadas y bollitos.

Un negocio que tiene como fundamento a la familia
El negocio es 100 por ciento familiar: su esposo la apoya en la preparación y horneado; su hijo mayor colabora en la producción; su hija de 10 años la acompaña a vender, y su hijo de 12 años ayuda cuando se requiere. “Entre todos estamos”, dice con orgullo.
Cada día prepara alrededor de 50 bollos y 50 empanadas, cantidad que puede duplicarse cuando tiene pedidos especiales. Recorre colonias como Jaramillo y Buenavista, donde ya cuenta con clientes frecuentes, y también trabaja por encargo.
Para Lourdes, la bendición de Dios fue primordial para poder multiplicar lo poquito que invirtió.
Yo invertí poquito, pero Dios lo multiplicó. Desde ahí empecé a vender cuando mi hijo estaba por salir del kínder y hasta hoy no he dejado de trabajar", añade con orgullo.
Aunque ha tenido temporadas de mayor crecimiento, Lourdes tiene clara su prioridad: no quiere expandirse a costa de descuidar su fe ni su familia. Para ella, el mayor logro no es vender más, sino estar presente en la vida de sus hijos y enseñarles el valor del trabajo en equipo.
Convencida de que todo comenzó como una bendición, Lourdes continúa horneando cada día, demostrando que con 80 pesos, constancia y fe, es posible construir un negocio que une a toda una familia.

Productos que ofrece Elohim Yire
- Empanaditas de cajeta
- Empanaditas de piña
- Bollos de zanahoria
- Bollos de vainilla
- Pan de mujer
- Donas
- Roscas de Reyes (en temporada)
- Empanaditas de guayaba (ocasionalmente)









